40° Aniversario del Decreto «Unitatis Redintegratio»

Rocca di Papa, 11-13 de noviembre de 2004

Intervención del Card. Walter Kasper, Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos

Una nueva lectura del decreto «Unitatis Redintegratio» sobre el ecumenismo, después de cuarenta años

El 21 de noviembre de 1964, el concilio Vaticano II promulgó solemnemente el decreto Unitatis Redintegratio sobre el ecumenismo. Desde su introducción, el documento afirma que «Cristo Señor fundó la Iglesia una y única», que la división contradice la voluntad del Señor, «es un escándalo para el mundo y perjudica a la causa santísima de predicar el Evangelio a toda criatura».

Desde entonces han transcurrido cuarenta años, durante los cuales el documento ha tenido repercusiones sin precedentes, cuyo influjo se extiende más allá de la Iglesia católica. Cuarenta años son una medida de tiempo bíblica. Por eso, tenemos buenos motivos para preguntarnos: ¿Cuál era la finalidad del Decreto? ¿Qué efecto ha tenido? ¿Cuál es la situación actual del ecumenismo? ¿Cuál es el camino que le queda aún por recorrer al ecumenismo?

El Papa ha reafirmado en varias ocasiones que el camino ecuménico es irreversible (cf. Ut unum sint, 3) y que el ecumenismo es una de las prioridades pastorales de su pontificado (cf. ib., 99).